Bautizada como la madre del Zero Waste por la cadena CNN, en 2008, esta mujer originaria de Francia decidió iniciar un cambio en su estilo de vida y el de su familia reduciendo al máximo los desechos que producían; desde entonces, comparte con su esposo y sus dos hijos un tarro de vidrio no más grande que una pelota de fútbol con los desechos que los cuatro han acumulado.

Bea logró implementar cambios en todos los aspectos de su vida para eliminar los desechos casi por completo y comparte su experiencia en su libroZero Waste Home”, que le ha dado la vuelta al mundo siendo traducido a más de 60 idiomas, pero ¿cómo lo hace? ¿por dónde empezó?.

Las 5 R’s

El planteamiento que estructura la vida sin basura de Bea y su familia está compuesto por cinco pasos mediante los cuales cualquier persona puede empezar a implementar un estilo de vida saludable, el primero es Rechazar y consiste en evitar recibir elementos que no necesitamos y que se convertirán rápidamente en basura como las comidas empacadas en plásticos, los periódicos gratuitos que recibimos en los semáforos o los esferos que dan en los eventos a los que asistimos.

La cuarta R es Reciclar, he aquí un gran problema en nuestra región, nos hemos acercado muy poco al concepto de lo que es reciclar, pero la realidad de los hogares colombianos es que no saben cómo separar sus residuos ni catalogar lo que es reciclable o no. Sin embargo, este no parece ser un problema para Bea, ya que después de documentarse y con un sistema de reciclaje más estructurado, logra reciclar aquello que no ha podido rechazar, reducir o reutilizar.

Para todo lo demás existe el Rot, que en español se podría traducir como el compostaje y que se refiere a la materia orgánica procedente de la descomposición de nuestros desechos orgánicos en la tierra, potenciado por la labor de lombrices que convierte la basura en abono para las plantas.

El cambio

Junto con estos cinco pasos, Bea ha inspirado a muchas comunidades alrededor del mundo que buscan aplicar sus técnicas para un estilo de vida más amigable con el medio ambiente, aunque hay algunos que no concuerdan con que sea posible llegar a sólo un tarro de desperdicios, están de acuerdo en que un estilo de vida como el del Zero Waste pone en armonía la mente y las acciones de cualquier ciudadano realmente preocupado por el cambio climático.

Cuando le preguntamos a Bea qué era lo que más le gustaba del impacto que su gestión ha logrado, respondió que las tiendas a granel que se habían creado alrededor del mundo para facilitar las prácticas Zero Waste eran el tipo de cosas que más la emocionan.

Solo beneficios

Además de enviar cada vez menos a los vertedero de basura, Bea expone que los beneficios de este estilo de vida también son económicos, al sacar de nuestras vidas las cosas que realmente no usamos ni necesitamos, trabajamos con lo esencial y gastamos menos dinero, comprando nuestros alimentos de mercados locales en donde no nos cobran el empaque de los productos y gastando la mitad de dinero en nuestra ropa y otras pertenencias que se pueden comprar de segunda mano. Ella dice que su familia ha ahorrado el 40% de su presupuesto anual con este estilo de vida y que su salud también se ha visto beneficiada al usar sólo elementos naturales para la limpieza y consumo.