Dos planes de gestión integral de residuos sólidos que no se han podido sostener en la ciudad. Un modelo de ambiente sostenible que no es suficiente.

El Programa de Naciones Unidas para el Medio ambiente (UNEP) y la Asociación Internacional de Residuos Sólidos (ISWA) en su estudio “Perspectiva Global de Gestión de Residuos» indican los beneficios de una gestión sostenible de los residuos: ahorro público, reducciones de gases de efecto invernadero, creación de millones de empleos verdes y beneficios económicos. Si los países le pusieran más atención a sus sistemas de gestión de residuos… ¡el dinero que se ahorrarían!

En el estudio se estudian diez casos de ciudades que han apostado por diversos sistemas de reducción de sus residuos, entre las que se encuentra Bogotá. 

Basura Cero

El estudio resalta el escenario de la inclusión de recicladores en recolección de residuos y reciclaje que se impulsó en la ciudad con la creación del programa Basura Cero en el año 2012, durante la alcaldía de Gustavo Petro. Destacan que Unidad Administrativa Especial de Servicios Públicos (UAESP) para diciembre de 2014, se hiciera cargo del 63.15% de la limpieza de la ciudad, siendo esta una organización de carácter público.

La mayor innovación del sistema de fue inclusión de 8.250 recicladores y su pago bimestral por llevar los materiales reciclables a las bodegas diariamente, lo que ayudó a desviar 1.200 toneladas diarias de desechos que irían para Doña Juana. En el siguiente gráfico no se evidencia que se haya generado una verdadera reducción de basuras en el botadero. Con el pasar de los años, las cifras aumentan y tu basura también.

En la Evaluación de la Implementación del Programa Basura Cero en Bogotá, presentada por la Contraloría de Bogotá, se menciona que a pesar de haber sido reconocido como el componente operativo más valioso en el manejo de los residuos de la ciudad, no tuvo el impacto que se esperaba, el aprovechamiento de los residuos se sigue desarrollando en gran proporción de manera informal. Además, se asegura que las acciones del programa no lograron los objetivos de maximización del aprovechamiento y minimización de la disposición final en el relleno sanitario Doña Juana.

Plan de Peñalosa

En Colombia se crearon los Planes de gestión integral de residuos sólidos (PGIRS) en el año 2015, lo cual representó un avance para la planificación del tratamiento de los residuos sólidos en el país. Los PGIRS deben incorporar programas de inclusión de recicladores, estrategias de educación a la población, el sistema de recolección de basura, la ubicación de centro de clasificación y aprovechamiento en todos los municipios, distritos y regiones del país.

El PGIRS del año 2015 del alcalde Enrique Peñalosa es la guía que rige la administración para prestar el servicio de aseo, las condiciones de los recicladores y los planes para el relleno Doña Juana, y los contenedores que han sido instalados en la ciudad. Una de las metas es reducir el 6% de las 6.300 toneladas que llegan al relleno diariamente según el Ministerio de Ambiente.

¿Quién tiene la razón?

En realidad ninguno tiene la razón, en Bogotá se han visto cambios, pero no lo suficientes. Una propuesta se convierte en otra cada vez que transforman el modelo. El PGIRS no debe ser modificada cada vez que llega una administración nueva. Bogotá no cuenta con un modelo de negocio sostenible de recolección de basuras, ni con la cultura ciudadana puesta como prioridad en el modelo de sostenibilidad.

Los programas de gestión de residuos en las ciudades deben ser una prioridad política, son necesarios, pero no pueden ser un pasatiempo para evadir la gravedad de la situación ambiental que enfrenta la ciudad, como tampoco puede ser un juego político que cambia de reglas cada vez que se cambia de alcaldía.

Si quieres un verdadero cambio, empieza por ti. Sé Sostenible.